Buy or rent? Santa Rita lo que se compra no se quita

“Santa Rita lo que se da no se quita” o como muchos creían, “Santa Rita lo que se compra no se quita…” Desgraciadamente estamos viendo continuamente a través de los medios de comunicación, como esta acción se está convirtiendo en el día a día de mucha gente que ve como aquello que creían que no se lo iban a quitar nunca, lo están haciendo.

Todavía somos una sociedad que piensa que alquilar un piso es “Tirar el dinero” y que tener una propiedad e hipotecarte con el banco es “la solución”, si no compras un piso no tienes nada tuyo (quién no lo ha escuchado), pero, ¿Qué es lo que está pasando ahora?  ¿Pero de verdad la gente se ha sentado alguna vez a pensarlo dos segundos y ha realizado unos simples números?  Desde todos los ámbitos lo que se ha fomentado es la compra y es justamente lo que hacemos, ni más ni menos, y ¿Por qué? Porque como dijo José Luis Sampedro, que en paz descanse, “Actuamos como borregos”, y aquellos que nos dicen que es bueno para nosotros lo hacemos sin mirar las posibles consecuencias.

Desgraciadamente hemos vivido y vivimos en una sociedad en la que se ha premiado la compra respecto al alquiler/renting con suculentas rebajas fiscales, y con los datos en la mano (del ministerio de Fomento) se demuestra fácilmente: 83% de viviendas en propiedad contra un 17% de mercado en alquiler, que contrasta con la media europea de un 38% en alquiler.  ¿Tan poco listos son nuestros vecinos que prefieren alquiler más que nosotros?

No obstante, ¿Realmente alquilar un piso es desaprovechar el dinero o en realidad estamos ahorrando? Dependerá de cada caso en concreto, para ello el New York time ha publicado una herramienta que permite calcular que es más rentable en términos monetarios si alquilar/comprar, seguro que a muchos les sorprenderá los resultados:

 Comparador Alquiler vs Compra

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Los proveedores

Es inevitable que todo aquello que no sabes hacer, o bien crees que no te aporta valor, decidas que lo realice otra persona, tanto en lo personal como en lo profesional.  ¿Quién no ha pensado alguna vez en externalizar las labores de limpieza de su casa tanto por falta de tiempo como por afinidad? ¿Qué empresa no decide externalizar los asuntos fiscales y jurídicos? Como respuesta a estas preguntas surge la figura de los proveedores.

Realmente la motivación para contratar a un proveedor puede venir dada por  varios factores, económicos, si creemos que un proveedor puede realizar servicios más económicos que los que realizamos nosotros; de calidad, si creemos que contratándolos aumentará el valor propio; funcional, si realmente no lo sabemos hacer y necesitamos que alguien lo haga por nosotros; o bien, porque no disponemos del tiempo necesario para llevarlo a cabo.  Al final cada empresa tendrá unos motivos distintos para externalizar un tipo de servicio, no obstante, ¿Quién será el elegido para llevarlos a cabo?

La selección y evaluación de proveedores son fases, que aunque pueden ser consideradas como “ineficientes”, ayudan a prevenir problemas futuros.  Por tanto hay que prestar especial atención a detalles como:

  • Precio y condiciones: precio del servicio, condiciones de pago, plazos de entrega, compensaciones comerciales y garantías.
  • Producto y servicio: calidad del producto/servicio, adaptación a especificaciones, mantenimiento posterior, tecnología y certificaciones.
  • Empresa: estabilidad del proveedor, proximidad, facilidad de las comunicaciones, importancia como cliente y referencias de terceros.

A la vista de los factores parece sencillo, sin embargo, es mucho más fácil evaluar a posteriori que seleccionar a priori, ya que habrá indicadores que no serán conocidos hasta que comiencen a desarrollar sus servicios/productos, y es aquí la tarea más complicada ante la cual los comerciales de los proveedores intentan mover la balanza para su lado.  Además es importante hacer entender y que el proveedor entienda que es lo que se necesita para en el futuro evitar posibles situaciones como las que muestran en la siguiente imagen:

requisitos cliente proveedor

Por tanto se hace necesario disponer de un método riguroso tanto de selección como evaluación de proveedores que permita minimizar la elección inadecuada de un servicio/producto y que fomente las relaciones beneficiosas a largo plazo (ganar-ganar), donde la calidad y la flexibilidad del proveedor serán los dos factores clave para las empresas que buscan la excelencia.

 

¿Dónde vamos a cenar?

Vivimos en un mundo en el que en cada momento tenemos que estar tomando decisiones, algunas más importantes que otras y que pueden condicionar nuestro futuro o el de terceras personas, pero en el que la forma y el método en el que tomar las mismas condicionarán tanto nuestra personalidad así como la forma en la que nos enfrentamos a los problemas.

La pregunta del título es una cuestión muy irrelevante, pero sin quererlo comenzamos a establecer juicios acerca del lugar en el que nos gustaría cenar. Nos podemos basar en criterios como, que es lo que más nos gusta, o cuál fue al último sitio que fuimos y nos gustaría cambiar, qué es lo último que hemos comido y no queremos repetir, etc.  Todas estas preguntas nos las realizamos en apenas unos segundos y respondemos de acuerdo a ellas. Ahora bien, ¿Qué método seguir cuando la respuesta no es tan trivial o cuándo las consecuencias de nuestra respuesta pueden suponer un cambio?

El deseo de responder rápidamente puede llevarnos a cometer errores y por tanto, ante situaciones complejas hay que establecer un método que nos ayude a poder tomar una decisión en base a unos criterios. Aunque existen varios métodos los más utilizados son:

  •  Ranking: Primero hay que identificar los factores clave y ponderar los mismos según su grado de importancia. Posteriormente se puntuaría cada uno en base a las diferentes estrategias.
  • Escenarios: Las distintas alternativas se comparan en función de distintos escenarios futuros y se evalúan las posibles consecuencias tras llevar a cabo la acción.
  • Árboles de decisión: Se identifican los factores clave, los cuales se van eliminando progresivamente en función de unos criterios establecidos.

La utilización de uno u otro método dependerá de cada persona así como de la urgencia de la respuesta, su importancia y su complejidad. Al fin y al cabo, una decisión no es más que la  selección de una acción entre varias alternativas posibles con el propósito de conseguir algún resultado deseado y disponiendo de recursos limitados.

Todo ser humano lleva implícito la toma de decisiones de una u otra forma, y estas son las que con el paso del tiempo generarán distintas capacidades. La rapidez, la calma ante eventos inesperados son alguna de ellas, y estas se irán ganando conforme aumente el número y grado de complejidad de las acciones. ¿Qué métodos utilizáis para tomar vuestras propias decisiones e ir aprendiendo de aquellas cuya elección fue la incorrecta?